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Avances en Intervenciones Biliares: Perspectivas del Profesor Mariano Giménez


Avances en Intervenciones Biliares: Perspectivas del Profesor Mariano Giménez

Pablo Farías
Mariano Jiménez, MD

How are new technologies and careful planning transforming outcomes in percutaneous biliary interventions? In this episode of the Cook@ SIR podcast series, Professor Mariano Jiménez, a renowned expert in minimally invasive and biliary interventions, shares his extensive experience with percutaneous biliary procedures. He discusses the evolution of technology, including hydrophilic catheters and advanced imaging techniques, and emphasizes the importance of careful planning and material selection. Professor Jiménez highlights the value of simulation training and explores future innovations such as smart catheters and artificial intelligence.

Episode Transcript

Narrator (00:02):

Recorded live from Cook Medical and featuring leading experts in the field of interventional radiology, discussing a wide range of IR related topics. This is the Cook at SIR Podcast Series.

Pablo Farías (00:15):

Hola, muy buenos días a todos. Mi nombre es Pablo Farías, soy responsable de producto de Acher Argentina, y tenemos la grata posibilidad de entrevistar al profesor Mariano Jiménez. Entiendo que para muchos de los que nos escuchan, él no necesita presentación, pero es importante mencionar que él es presidente de la Fundación DAICIM Argentina, profesor titular y director de la cátedra de Cirugía general e invasiva mínima de la UBA en Buenos Aires, Argentina, y director de Cirugía percutánea y Cirugía guiada por imágenes de IRCAD, Universidad de Estrasburgo, Francia, ya desde 2018. También ha escrito 15 libros y tiene más de 200 artículos científicos en revistas nacionales e internacionales. Hola, Mariano, es un placer tenerte aquí. Quiero agradecerte por tomarte el tiempo para hablar con nosotros sobre tu experiencia de campo en intervencionismo biliar.

Prof. Mariano Jiménez (01:04):

Hola, Pablo, un placer tener este podcast.

Pablo Farías (01:08):

Bueno, vamos a intentar sumergirnos en las preguntas que, seguramente, quienes nos están escuchando van a apreciar. Primeramente, me gustaría hablar sobre tu destacada trayectoria. En más de 6000 procedimientos biliares percutáneos que has realizado, ¿qué cambios clínicos o tecnológicos importantes crees que han tenido el mayor impacto en los resultados de los pacientes?

Prof. Mariano Jiménez (01:31):

Bueno, realmente, en estos más de 30 años que realizo, y realizo con mi equipo los procedimientos percutáneos en la vía biliar, la introducción de catéteres hidrofílicos, la posibilidad de tener introductores seguros para acceder a vías biliares finas, han cambiado un poco la historia de los drenajes biliares. Hoy tenemos catéteres en caso de no poder atravesar la estenosis y dejar un catéter supraestenótico, sobre todo en estenosis altas de la vía biliar, tenemos los catéteres Dawson-Mueller, que tienen una colita de chancho muy chiquitita y eso hace que se puedan colocar incluso en vías biliares supraestenóticas no muy dilatadas. En conclusión, hoy tenemos muchos, pero muchos materiales que ayudan, junto con el avance en ecografía y en lo que es radiología en general, para poder visualizar muy bien las vías biliares y drenar todas las vías biliares. Porque antes, cuando digo antes, estoy hablando de hace 20 años, se decía que podríamos drenar en forma percutánea vías biliares que estuvieran dilatadas intrahepáticas. Hoy sabemos que eso no es cierto. Hoy podemos drenar vías biliares muy, muy finas con una serie de trucos y tips, pero no es la dilatación de la vía biliar lo que nos hace optar o no por un drenaje percutáneo, son otras cosas.

Pablo Farías (03:18):

Ahora, cuando llega el momento de evaluar a un paciente para un drenaje biliar percutáneo, ¿qué factores claves te ayudan a determinar la indicación adecuada, los materiales y qué tipo de procedimiento efectuar?

Prof. Mariano Jiménez (03:32):

Bueno, primero tenemos que conocer muy bien la historia del paciente, sus antecedentes, sus morbilidades o comorbilidades, más allá de la enfermedad que lleva a tomar la decisión para el drenaje percutáneo. Cuando nosotros decidimos un drenaje percutáneo, en general, son dos entidades: o entidades benignas o malignas. En malignas, lo que es el drenaje percutáneo de la vía biliar, y estoy sacando del medio lo que es el drenaje de la vesícula, por ejemplo, lo que es la colecistostomía percutánea, etcétera. Voy a dedicarme a la vía biliar. Si querés después hablamos también de esto, pero me voy a dedicar más a lo que es la vía biliar, por ejemplo, benigna. Es principalmente en dos entidades. Una es esos cálculos complejos en vías biliares complejas o anatomías complejas, donde un drenaje quirúrgico o un drenaje endoscópico no es posible. Hoy es muy común que tengamos, cada vez más común, estos problemas en pacientes que han tenido, por ejemplo, una cirugía de bypass por obesidad, una cirugía bariátrica con bypass. Estos pacientes tienen una anatomía alterada, por lo tanto, llegar hasta la papila o la vía biliar para poder hacer un drenaje endoscópico muchas veces es difícil o imposible. Hay posibilidades, pero generalmente son muy complejas, demandan muchos procedimientos, etcétera. Por lo tanto, el drenaje biliar percutáneo es una elección para tratar la litiasis, inclusive en vías biliares muy finas, que es lo que generalmente ocurre. Estos pacientes bariátricos, cuando evolucionan con litiasis coledociana, generalmente ocurren en vías biliares no muy dilatadas y con litiasis realmente finas. Por lo tanto, la endoscopía, como dijimos, es difícil acceder. Y la cirugía no es una muy buena opción, porque al tener la vía biliar fina, se vuelve mucho más complejo la resolución quirúrgica.

Prof. Mariano Jiménez (06:02):

Por eso ir a drenar una vía biliar fina en estos pacientes, ubicándose con la porta y sabiendo que la vía biliar está justo por encima de la porta, y entonces ir a buscarla, ir a opacificarla, pasar un alambre guía y luego hacer el drenaje es una muy buena opción. La segunda parte en vía biliar benigna es… los pacientes que tienen una lesión quirúrgica de la vía biliar. Esto, en general, los pacientes no tienen la vía biliar muy dilatada, ya sea porque tienen una filtración, una bilirragia, por lo tanto, tienen pérdida hacia la cavidad, hacia un drenaje que uno puede haber puesto y, a su vez, de ahí al exterior, pero no dilata la vía biliar. O si el paciente tiene una anastomosis biliodigestiva, hecha por esta lesión de vía biliar, y esa anastomosis biliodigestiva se tapa, se cierra, se restenosa, generalmente no hay dilatación de vía biliar intrahepática. ¿Por qué? Porque a diferencia de patología maligna, esto se hace más lentamente. Siempre hay algo de pasaje, o por la anastomosis o por fístulas bilioentéricas espontáneas que se ven, y esto hace que, si esperamos una dilatación de vía biliar para drenarlos, el paciente va a ir a la cirrosis, pero no va a dilatar, porque aparte, como hay un cierto grado de infección, a veces subclínica, hay una colangitis peribiliar que hace que la vía biliar intrahepática no se dilate y que muchas veces ni siquiera aumente la bilirrubina. Por eso, en el seguimiento de pacientes con hepático yeyuno estenosada, tenemos que ser muy cautos y seguirlo al paciente del cuadro clínico y la fosfatasa alcalina. Si empieza con cuadros de colangitis o si empieza a subir la fosfatasa alcalina, es que la estenosis existe aunque no podamos documentarla, y ahí vamos al drenaje percutáneo. Todo esto en patología benigna. Si querés, también hablamos de patología maligna.

Pablo Farías (08:22):

Sí. Por favor.

Prof. Mariano Jiménez (08:24):

Bueno, en patología maligna tenemos dos entidades para poder drenar. O preoperatorio, o sea, en un paciente que está muy desmejorado, que está con valores de bilirrubina realmente muy altos, que tengamos que hacer algún procedimiento complementario, como, por ejemplo, una embolización portal que requiere que el paciente esté sin ictericia, que esté malnutrido. Cosas muy comunes a veces que ocurren en América Latina, donde los pacientes a veces llegan a la consulta tarde. Bueno, entonces uno hace el drenaje percutáneo preoperatorio. Este drenaje percutáneo preoperatorio, vos podés hacerlo en, clásicamente, dos entidades. En estenosis bajas, generalmente cáncer de páncreas, donde en general el drenaje preoperatorio es endoscópico y queda el drenaje preoperatorio percutáneo cuando el endoscopista no puede atravesar la estenosis o no puede llegar a la papila, o sea, no puede realizarlo. O el drenaje prequirúrgico en las estenosis altas, en los colangiocarcinomas del hilio hepático, generalmente conocidos como tumores de Klatskin. En este subgrupo de pacientes de tumores altos… Es una discusión muy interesante hoy acerca de qué es mejor, si hacerlo percutáneo o hacerlo endoscópico.

Prof. Mariano Jiménez (10:03):

Hay muchos metaanálisis que están hoy discutiendo esto, pero yo te voy a decir cuál es mi opinión. Vos sabés que la opinión de los expertos no vale mucho, lo que vale son los metaanálisis, pero bueno, en este diálogo que estamos haciendo te voy a dar mi opinión. Mi opinión es la siguiente: si vos tenés en tu centro un endoscopista muy bueno, muy avezado, que va a poder diagnosticar ese tumor de Klatskin en el carrefour hepático, en la unión del hepático derecho-izquierdo, y va a poder drenar muchas veces sabiendo que va a tener que drenar en forma bilateral, a veces no, pero a veces sí, bilateral al paciente y va a poder hacerlo, tal vez la vía endoscópica sea la mejor. Pero si vos no tenés esa experiencia, que realmente es muy complejo, hace falta no solo tener muchos materiales específicos, sino una experiencia en endoscopía muy grande, es mejor hacerlo percutáneo. ¿Por qué? Porque si el endoscopista no puede drenarlo bien y el paciente empieza con colangitis posdrenaje, aunque después hagas complementariamente un drenaje percutáneo, es posible que no saques al paciente de esa colangitis y el paciente termine falleciendo sin llegar a la cirugía que podría, por lo menos teóricamente, haberlo curado.

Prof. Mariano Jiménez (11:38):

¿Por qué el drenaje percutáneo entonces es mejor? Porque como la distancia entre la estenosis y lo que uno va a tratar es más corta, es más sencillo hacer el drenaje percutáneo, incluso atravesando el tumor. ¿Qué hay que drenar, un lado o los dos lados? Bueno, nosotros creemos que para paliación, que es la otra posibilidad, para paliación es mejor drenar en forma bilateral. Para drenaje preoperatorio, sobre todo si lo hacés en forma percutánea, porque ahí vos decidís qué parte del hígado le vas a poner contraste, que a veces por vía endoscópica se lo ponés sin querer en los dos lados. Pero por vía percutánea vos decidís en qué lado vas a opacificar. Lo que sí hay que drenar es el futuro remanente hepático, o sea, hay que drenar el lado que le vas a dejar en la cirugía. Si pensás que es necesario drenar el otro, complementás, pero no siempre es mandatorio hacer los dos lados cuando vos lo haces en forma preoperatoria, o sea, para mejorar al paciente, para ir a la cirugía eventualmente receptiva, eventualmente curativa. La pregunta es si el porcentaje de infecciones va a ser mejor y de éxito va a ser mejor en percutánea, ¿por qué no siempre percutánea? ¿Y por qué digo que si tenés un gran endoscopista, podrías hacerlo por endoscopía? Porque algunos de los metaanálisis que te conté, Pablo, dicen que a seguimiento a largo plazo de los pacientes que sobreviven después de la resección, pareciera que hay mejor evolución oncológica en los que se drenó por vía endoscópica más que por percutánea.

Prof. Mariano Jiménez (13:32):

Algunos amigos míos, que tienen mucha experiencia en drenaje biliar de Estados Unidos y de Europa, siempre dicen que esto es relativo también, porque lamentablemente la cirugía del tumor de Klatskin no tiene tan buena supervivencia oncológica a largo plazo. Sobrevive alrededor del 20, en las mejores series el 30 % de los pacientes a más de 5 años. Por lo tanto, yo como conclusión de esto, en el drenaje preoperatorio yo diría, hay que drenarlo por vía, en los tumores altos por vía alta, salvo que tengas a un Guido Costamagna en tu hospital, salvo que tengas realmente una persona de una experiencia fenomenal. Si no, creo que drenarlo en forma percutánea es la mejor opción. En cuanto a la paliación, bueno, ahí la paliación, nosotros hacemos drenaje percutáneo en los tumores altos y hacemos drenaje percutáneo en los tumores bajos, cuando no puede o no tiene éxito la endoscopía. Lo hacemos con stent, porque la mejor paliación es con stents metálicos. Nosotros creemos que la paliación en general es mejor hacerla con stents metálicos no recubiertos. Salvo en los que ahora se llaman IPMN biliares, esos tumores papilares que son poco frecuentes, pero que existen, y que serían la excepción para hacer stents recubiertos. Si no, los stents no recubiertos es una muy buena opción. Espero no haber sido muy largo en mi charla, Pablo.

Pablo Farías (15:16):

No, no, muy interesante, muy interesante. Ahora tengo una pregunta, seguimos, continuamos hablando de esto, hablando de la planificación de los procedimientos, ¿cuál crees, en tu opinión, que debe ser (y ni hablar si hay una regla internacional o algo así) de cómo debe ser una planificación óptima de un procedimiento? O sea, me refiero desde la elección del equipo hasta la preparación de la mesa.

Prof. Mariano Jiménez (15:45):

Bien, hoy hay un cambio a nivel mundial. Cuando digo “hoy”, estoy hablando de los últimos cinco años, donde… Incluso he leído un trabajo hace poco que estoy muy de acuerdo que dice: “En los pacientes complejos de vía biliar y de HPV de hígado biliar y páncreas, no planificarlos es planificar el desastre”. ¿Qué significa esto? Es que tenemos la obligación de planificar. Hoy, con la calidad de estudios preoperatorios, podemos saber perfectamente qué drenar, qué hay que drenar, por dónde acceder, etcétera. Pero no solo con las tomografías, resonancias o PET scan de alta calidad. Hoy tenemos reconstrucciones 3D que nos permiten perfectamente saber por qué rama nos conviene acceder a la vía biliar. Por otra parte, sabemos que en vía biliar hay que drenar con la ayuda de ecografía. Si vos tenés, aparte de ecografía y radioscopía, vos tenés la posibilidad de poder tener guías de navegación… Esas guías de navegación que se han hecho muy populares ahora o muy conocidas. Populares no, porque lamentablemente no en todos los lugares se accede a ellas todavía, pero sí son muy conocidas, y que las usamos mucho para ablación tumoral, pero que también nuestro grupo lo está usando mucho para drenajes biliares, sobre todo complejos. Con eso vos podés matchear, vos podés fusionar imágenes 3D de la resonancia magnética con la ecografía en el momento del drenaje. Y con eso podés tener una precisión absoluta, sobre todo en pacientes complejos donde no hay que drenarle la vía biliar, sino hay que drenarle una rama específica de un segmento específico de la vía biliar, realmente esta fusión de imágenes ayuda mucho.

Prof. Mariano Jiménez (17:57):

Por otra parte, vos tenés que planificar qué drenaje le vas a poner al paciente, porque nosotros, por ejemplo, tenemos en Cook drenajes de CEPE, digamos, más comunes de 8 a 14 French. ¿Cuál es el drenaje estándar que hay que colocar en un paciente? Bueno, acá te voy a decir mi opinión personal. Mi opinión personal es que el estándar de drenaje tiene que ser 10 French. O sea, vos tenés que usar drenajes de 10 French, 10.2 French cuando usás drenajes Cook. ¿Por qué? Porque 8 French, 8.5 French, es muy chico, entonces, por lo tanto, a veces va a haber un juego de presiones y cuando cierres el catéter con la idea de que ese catéter interno-externo drene hacia el exterior y el interior va todo bien, pero cuando lo cerrás para tener hacia el interior por ahí, no tiene la presión interna suficiente. Y el de 12 o 14 French, por lo menos de inicio, puede aumentar el trayecto, por lo tanto, puede aumentar las complicaciones de hemorragias o hematomas. Por lo tanto, yo creo que hay que pensar en 10 French y después, bueno, ver el caso. A veces el de 10 French es mucho para una biliar muy, muy fina y te vas a 8. O a veces tenés que movilizarte de 10 French a 12 French, por ejemplo, si tenés alguna complicación hemorrágica.

Pablo Farías (19:34):

De hecho, disculpame, en uno de los capítulos de tu libro justamente hablás de esto, ¿no? En tu último libro.

Prof. Mariano Jiménez (19:40):

Ah, bueno, sí. Comento… Nuestro grupo, la Fundación DAICIM con editorial Médica Panamericana, sacamos en noviembre de 2025 un libro de bolsillo en español, donde en siete capítulos hablamos de los procedimientos más comunes. En el capítulo 6 es específicamente para vía biliar. Y ahí decimos qué estudios preoperatorios hay que pedirle al paciente, decimos qué materiales tiene que haber en la mesa del intervencionista, ya sea cirujano, radiólogo o gastroenterólogo, cuando va a hacer el drenaje percutáneo, cómo hay que seguirlo en el introprocedimiento, en el postoperatorio inmediato mientras está internado, y qué pautas de alarma tenemos que tener para evaluar y cómo tratar las complicaciones más comunes en el momento del drenaje. O sea, no es un libro de texto. Es un libro de acompañamiento para preparar al paciente. Y esto es muy importante, y sobre todo es muy importante en Latinoamérica. Sé que te gustaría preguntarme eso específicamente.

Pablo Farías (20:58):

A ver, porque, justamente, ¿crees que la planificación óptima es un tema crítico o puede ser un tema crítico en Latinoamérica?

Prof. Mariano Jiménez (21:07):

Mirá, yo creo que en todo el mundo, como hablamos antes, es fundamental, pero mucho más en Latinoamérica y te voy a explicar por qué, porque… Por supuesto, depende del lugar donde vos trabajes, si es privado o público, en qué país. Pero te voy a contar nuestra realidad en diferentes lugares, en Argentina. Pero yo creo que es muy equiparable a toda Latinoamérica. Nosotros no contamos, abriendo un placar, de todas las posibilidades de catéteres, todas las posibilidades de materiales, absolutamente todas las existentes en la industria. Nosotros tenemos… Es más acotado. Nosotros tenemos que saber qué pedir para cada paciente.

Prof. Mariano Jiménez (21:52):

No podemos pedir muy poco, porque podríamos no cubrir las necesidades. Por ejemplo, cuando vos vas a drenar una vía biliar hoy, tenés que tener catéteres internos y externos, porque vos pensás que vas a poder pasar la estenosis, pero también tenés que tener multipropósitos, o yo creo mejor Dawson-Mueller, por si no podés pasar. Pero vos no podés tener una infinita cantidad de materiales. Por lo tanto, vos tenés que planificar muy bien para no un paciente que tenga colangiocarcinoma hiliar, para el paciente que se llama Juan Pérez, que tiene estas condiciones, esta anatomía y este tumor, para poder saber el material que necesitás para ese paciente. Por lo tanto, yo creo que hoy planificar es importante en todo el mundo, pero es esencial en América Latina.

Pablo Farías (22:51):

Bien, cambiando un poquito de tema, sabemos que hay muchos desafíos éticos y logísticos en la formación de los médicos. En este contexto, ¿cómo crees que los distintos tipos de simuladores, incluso simuladores mecánicos, y los cursos de entrenamiento regionales han contribuido a la educación de los médicos en América Latina?

Prof. Mariano Jiménez (23:12):

Durante muchos años, yo diría cientos de años, los médicos aprendimos con los pacientes. ¿Por qué? Porque no había otra posibilidad, había que hacerlo. También la enseñanza era aprendiz y maestro, o sea, era uno a uno. Después observamos y supimos de que no, que las necesidades hacía el crecimiento de la población, las necesidades médicas hacían que había que una persona tenía que formar a varios. Entre otras cosas, por eso y porque es un muy buen sistema, se incluyó el criterio de residencias médicas, primero en Estados Unidos con Halsted y después las residencias médicas en diferentes áreas en todo el mundo. Hoy es el gold estándar. Pero incluso las residencias médicas aprendían con el paciente. ¿Por qué? Porque no había otra posibilidad. Hoy, por suerte, podemos aprender la parte técnica. Hay dos cosas que se aprenden, uno es la parte técnica, habilidades técnicas, y la otra son el criterio médico, el juicio médico se dice en inglés. El criterio médico, es decir, cuándo usar cada cosa para qué paciente, y discernir, en caso de una complicación que se salga de lo habitual, cómo resolverlo.

Prof. Mariano Jiménez (24:43):

Eso se aprende estando al lado de gente que tenga criterio médico. Todavía no hay tecnología disponible para aprender criterio, pero sí para habilidades técnicas. Y para habilidades técnicas tenemos simuladores mecánicos, que son muy útiles, tenemos simuladores tecnológicos digitales, tenemos animales de entrenamiento, que hay que tratar de usar lo menos posible por el tema del cuidado animal, pero en muy buenos parámetros es algo muy útil. En general, todo lo que es intervencionismo, el animal, el cerdo es el animal que más se utiliza. E incluso en algunas condiciones los cadáveres. Para cuando lleguemos al paciente, la persona ya tenga un entrenamiento que hace que optimicemos el tiempo, optimicemos la enseñanza, pero sobre todo resguardemos y cuidemos a los pacientes.

Prof. Mariano Jiménez (25:52):

Por lo tanto, yo diría que, desde un punto de vista práctico, pero sobre todo un punto de vista ético, hoy tenemos que aprender las habilidades técnicas en simuladores de todos estos tipos. Y hay un tema importante, hay estudios del doctor Julián Varas y mucha gente de la Universidad de Santiago en Chile, o sea, ni siquiera hay que ir a estudios europeos o americanos. Estudios latinoamericanos han demostrado que residentes de segundo año, aprendiendo variables técnicas en simuladores, se equiparan a expertos cuando van con el paciente. Y esto es muy bueno, porque siempre la limitante, más que la limitante económica, es la cantidad de expertos. Siempre es lo que falta, expertos. Por lo tanto, con tecnología hoy disponible en América Latina, podemos entrenar a la gente para que cuando llega el paciente, ya esté entrenado desde el punto de vista técnico y ayudado por alguien de experiencia para el criterio médico. Por lo tanto, los que tenemos canas, no nos maten todavía, porque podemos ser útiles para ayudar un poquito en criterio.

Pablo Farías (27:10):

Más adelante vamos a hablar de lo que es el cambio tecnológico, pero ahora te quería preguntar, a ver, adentrándonos un poquito más en cuestiones específicas de los procedimientos biliares, creo yo que sería bueno darnos tu opinión sobre una herramienta muy interesante que hoy en día se utiliza, que es la ecoendoscopía. ¿Cuál es tu experiencia, el papel que juega en el diagnóstico y en el tratamiento de las enfermedades biliares?

Prof. Mariano Jiménez (27:35):

Sí, la ecoendoscopía, me voy a focalizar en tratamiento. Muy buena pregunta la tuya, Pablo. La ecoendoscopía cada día tiene más indicaciones, más posibilidades. Nosotros acá en IRCAD tenemos cursos de ecoendoscopía también y mucha investigación en ecoendoscopía. Y, realmente, los avances son extraordinarios. Muchos drenajes que no se pueden hacer por endoscopía, por ERCP, por colangiografía retroendoscópica, hoy se pueden hacer por ecoendoscopía. ¿Esto significa que la ecoendoscopía va a terminar con el drenaje percutáneo porque lo que no se puede hacer por endoscopía se hará por ecoendoscopía? La respuesta es que no. Tanto es así que (yo acá te contaba que en IRCAD tenemos muchos cursos, etcétera) tenemos un curso este año que es Manejo multidisciplinario de la vía biliar compleja, y los directores, yo soy uno de los directores, el burro primero, y el otro director es un ecoendoscopista. También, endoscopista, es endoscopista biliar y ecoendoscopista, el profesor Marc Giovannini. Y vamos a, en esos dos días y medio del curso, vamos a hacer hands-on y vamos a discutir la verdadera utilidad de la parte percutánea, de la parte endoscópica biliar clásica y la ecoendoscopía. Porque, no porque algo se pueda hacer, significa que se deba hacer.

Prof. Mariano Jiménez (29:21):

Nosotros tenemos que saber pensar en el paciente. Antes era muy fácil, porque para un problema había una solución, a veces no muy buena, pero había solamente una. Y ahora para un problema vos tenés 4 o 5 posibilidades de tratamiento. Por lo tanto es una obligación que tenemos, como médico, decidir cuál es la mejor. Una vez que decidimos cuál es la mejor, tenemos que ponernos a ver: “Bueno, en mi medio, esa mejor, ¿la tengo?”. Puede decir: “No, bueno, ¿cuál es la segunda mejor? Esta, ¿la tengo? No. ¿Cuál es la tercera mejor? Esta. ¿La tengo? Sí, fenómeno”. Pero si yo solo hablo de las posibilidades que tengo en mi medio, nunca voy a poder progresar. Y pensar todavía es gratis en el mundo. Por lo tanto… No sé si por mucho tiempo, pero por ahora es gratis. Por lo tanto es un buen momento para decir: “Tengo este problema, lo mejor para mi paciente sería hacer esto, pero como no lo tengo, voy a hacer esto otro”. Pero pensar, discutir, no pensar que lo que uno hace es lo único bueno y los otros especialistas solo quieren robarme lo que yo hago. No es cierto. Hay que pensar lo mejor para el paciente. Nosotros somos médicos no para drenar, somos médicos para curar.

Pablo Farías (30:49):

Bueno, yo creo que esto también… Uno puede preguntar respecto a las distintas opciones. Porque tenemos que abordar un tema que hoy está en boca de todos, que es la inteligencia artificial respecto a las elecciones y la robótica. ¿Cómo ves que estas nuevas tecnologías están dándole forma al futuro de las intervenciones biliares percutáneas? También quizás agregar: ¿cómo deberíamos de prepararnos para estos cambios?

Prof. Mariano Jiménez (31:14):

Mirá, yo creo que estamos llegando al momento de lo que se está empezando a denominar “catéteres inteligentes, stents inteligentes”, etcétera. Son catéteres introductores con microchip que nos digan dónde estamos ubicados, que nos digan, nos den información más allá del débito que sacamos, más allá de que si hay pus o es bilis, etcétera, nos digan la temperatura, la acidez y otras informaciones. O sea, que estamos en un momento donde toda esta información va a venir de los catéteres que usemos. Pero que encima, por la robótica, posiblemente no seamos nosotros los que lo insertemos, sino sea un robot que nosotros vayamos manejando, pero que tenga ciertas partes de automatización. Y esto no es ciencia ficción aplicada a medicina, este es el futuro del drenaje biliar en unos relativamente pocos años. Por lo tanto es fascinante. El camino hasta acá fue fascinante, pero el camino que viene es increíblemente mejor, y vamos a trabajarlo juntos los médicos con las compañías. Cook está muy envuelto en todo esto. Y vamos a trabajar juntos, porque trabajar juntos hace todo mucho más interesante.

Pablo Farías (32:52):

Entiendo también que la inteligencia artificial en la elección de eso… Antes comentabas, tenemos 4 o 5 posibilidades. Entiendo que los metaanálisis y todo eso, con respecto a la inteligencia artificial, pueden llegar a darte una precisión en la elección de lo que tenés que hacer.

Prof. Mariano Jiménez (33:14):

Sin lugar a dudas.

Prof. Mariano Jiménez (33:17):

Hoy, bueno, usamos… Hace poco publicamos un paper sobre análisis de 43 inteligencias artificiales que pueden ayudar para elaboración de un trabajo científico. Salió publicado hace unos 15 días de nuestro grupo de trabajo. Y la verdad es que la inteligencia artificial nos ayuda, y nos va a ayudar cada vez más en la toma de decisiones, sin perder de vista lo que es el criterio médico, sin olvidar que en el fondo tomamos decisiones humanos para humanos, pero sí con la ayuda de la tecnología. Y claramente esto es un cambio revolucionario, pero para bien. Y yo no creo que sea un cambio deshumanizador, sino yo creo que es un cambio humanizador, porque vamos a hacer tratamientos no para un paciente que tenga un cáncer de páncreas, vamos a hacer un tratamiento para el paciente que se llama determinada manera que tiene estos problemas y que tiene un cáncer de páncreas. O sea que vamos a hacer una medicina con toda la tecnología, no más deshumanizada, sino más personalizada y más pensando en la persona.

Pablo Farías (34:50):

Mariano, llegamos al final de este pódcast. Ha sido realmente un honor tenerte con nosotros. Agradecemos que hayas compartido tu tiempo y tus conocimientos sobre el intervencionismo biliar.

Prof. Mariano Jiménez (35:02):

Gracias, Pablo, saludos a todos.

Pablo Farías (35:04):

Estoy seguro de que quienes han escuchado este pódcast han aprendido mucho de todo lo que has compartido. Mi nombre es Pablo Farías, soy representante de productos de Acher Argentina y esperamos poder contar contigo nuevamente. Muchas gracias.